viernes

Hora del Planeta - Día 57

El día 26 de abril del año 2011 participamos en una actividad internacional de consciencia sobre el medio ambiente llamada "La hora del planeta". Esta actividad es un evento internacional promocionado por el World Wide Fund for Nature (WWF) que consiste en apagar todas las luces y artefactos eléctricos por una hora para darle un respiro al planeta. 
Nos reunimos de noche en el colegio y cada uno llevó una vela. Entonces, encendimos todas las velas al mismo tiempo y formamos un gran "60" que simboliza los 60 minutos de tener todo apagado esa noche. 
Esta actividad me pareció muy importante porque tomamos consciencia de algo que nos parece poco importante pero es en realidad crucial. Me gustó poder participar y apoyar a esta causa de importancia global.

miércoles

Charla de los bomberos - Día 56

26.09.12

Hoy en la sesión de CAS tuvimos una charla en el colegio dada por un miembro de la brigada de bomberos voluntarios de San Isidro. Yo nunca estuve muy familiarizado con el cuerpo de bomberos, es más, ni siquiera sabía el teléfono de los bomberos en caso de emergencia. Sin embargo, esta charla me cambió toda la perspectiva.

En primer lugar nos explicó el expositor lo que hacen los bomberos diariamente. Descubrí que hacen mucho más que apagar incendios, también son rescatistas con amplios conocimientos en primeros auxilios, que fue principalmente lo que nos enseñaron en la charla.

El expositor nos explicó cómo dar primeros auxilios a una persona que lo necesite. Aprendí que no siempre es necesario intervenir, especialmente cuando ponemos en riesgo nuestra propia integridad física.

Esta charla reafirmó lo que fui ganando en CAS a través de los meses, el deseo de ayudar a los demás. Sentí que con acciones que pueden parecer insignificantes puedes cambiar el mundo de otra persona, y esto resume todas las experiencias vividas con los ancianos y con los niños. Me siento preparado ante cualquier acción que suceda en el futuro en la que pueda ayudar a prevenir un daño mayor.

19.09.12 - Día 55


Adiós

Hoy fue la despedida en el colegio Siempre Amanecer y fue una experiencia única y linda. Partimos temprano como de costumbre con muchas ganas de pasar un último día lindo con los chicos. Cuando estaba en el bus comencé a recordar todas las experiencias lindas que pasamos en el año con Cristopher y Angello, y me puse un poco triste porque esta sería la última vez pero al mismo tiempo contento de haber pasado tantos momentos extraordinarios.
Llegamos y nos dirigimos a los salones. En esta oportunidad, le pedimos a las profesoras del albergue que se formé un solo grupo con todos los niños así podíamos hacer una actividad más grande.
En primer lugar, llevamos recortes de cartón en forma de máscaras de super héroe y le dimos uno a cada niño. Angello me saludó efusivamente, algo poco común en él, y esto me hizo sentir muy contento. Me senté a su costado con muchas tiras de papel de colores, el cual él rasgó y luego pegó con mi ayuda en la máscara. Por momentos no me hacía caso y fue un poco frustrante, pero al final logramos hacerlo juntos. A Angello le gustó su mascará porque se lo ponía frecuentemente en los ojos y me sonreía, esto me subió aún más los ánimos para trabajar.

Luego, decidimos dejarles como recuerdo a todos los niños del salón un polo de nuestro colegio pintado con témperas por ellos mismos. Para esto, pusimos el polo en la mesa y lo rodeamos con unos envases de tempera abiertos. Me senté con Angello e intenté decirle que pinte el polo con sus dedos pero no me hizo caso. Sin embargo, cuando le hice un ejemplo de lo que tenía que hacer, comenzó a hacerlo. Me sentí orgulloso de esto pues además de lograr que trabaje me sentí como un ejemplo a seguir suyo y esto me gustó mucho. Finalmente pusimos la huella de su mano el polo y quedó muy bonito.



En esta foto estoy yo con mi compañera Cristell pintando con el pequeño Angello y la pequeña Sofía.



A continuación quisimos preparar una actividad un poco más dinámica donde podamos jugar con los niños. Para esto nos desplazamos al auditorio que está en el primer piso del albergue. Allí encontramos un gran número de objetos que podíamos utilizar para armas una pista de obstáculos. Luego, cada niño hizo el recorrido acompañado de su amigo mayor. A Angello le gustó mucho esto y me sentí feliz al verlo emocionado. Después de jugar un rato regresamos a los salones y fue el momento de despedirnos de los chicos.

Sabía que Angello es pequeño y probablemente no tomaría la idea de una “despedida” de manera correcta, por eso evité decirle en cualquier momento que ya no regresaría nunca más. Simplemente le dije que la pasé muy lindo con él todo este tiempo, le di un abrazo muy fuerte y le dije que me acordaré de él todos los días.

En general esta experiencia de CAS fue muy linda. Cada miércoles que pasaba en el colegio me hacía darme cuenta que las diferencias son lo que más nos une a todos. Entre todas las cosas que me enseñó CAS resaltó la tolerancia, la paciencia, la perseverancia y la empatía. En parte me siento triste porque se acabó pero estoy contento de haber tenido la oportunidad de conocer a esta gente maravillosa, tanto en el colegio Siempre Amanecer este año como en el albergue municipal María Aráoz el año pasado.

12.09.12 - Día 54

Hoy falté a las actividades de CAS pues me quedé en el colegio realizando una actividad musical extra-académica. Esta actividad era un festival de música organizado por la empresa Scotiabank, en el que participé con cuatro compañeros de mi salón. 
Este es un evento organizado no solo en nuestro colegio, sino en distintos colegios de Lima y es uno de los más importantes a nivel escolar nacional. Yo, junto a Diego, Luis, Jorge y Oscar estuvimos practicando desde hace ya dos semanas para tocar el día de hoy. A pesar de que es un concurso, nosotros lo vimos simplemente como una diversión y una buena experiencia. 
Aún así, participar en esta actividad incluyó tener que trabajar en colaboración con otras personas para poder crear una armonía afinada y estar todos al mismo ritmo. Además, emprendimos un nuevo desafío pues era algo que no habíamos hecho antes y no teníamos mucha experiencia en esto.
Me gustó la actividad del día de hoy pues aprendí que no todo es una competencia, ya que lo más importante es pasarla bien y divertirse.

05.09.12 - Día 53

Desesperación


El trabajo de hoy en el colegio Siempre Amanecer constaba en pegar papeles de colores en la silueta de una persona, en la cual, los papeles de color marrón representarían su pelo y sus zapatos; los de color celeste representarían su pantalón; y los de color naranja su polo.

Era un trabajo sencillo y los niños que lo intentaron lo pudieron hacer bien, pero cuando le llegó el turno a Angello, no quiso pararse de su sitio pues quería comer su lonchera. Lamentablemente no era la hora de hacer eso y le tuvimos que decir que no. Entonces Angello se desesperó y empezó a gritar y correr por todo el salón hasta que la miss lo llevó afuera y se quedó con el un buen rato mientras terminábamos la actividad.

Luego los niños comieron la lonchera pero Angello se quedó todo el tiempo con la miss. Yo me quedé apoyando a mis compañeros con otros niños.

29.08.12 - Día 52

Un final feliz


Hoy volví al colegio después de haber estado ausente una semana por motivos personales. Como mi último encuentro con Angello resultó frustrante y desmotivador, decidí ir esta ocasión con el doble de entusiasmo y ganas de trabajar, con el fin de contagiárselas a mi niño para poder hacer un buen trabajo juntos. 

Al llegar al colegio Siempre Amanecer, la profesora encargada del salón nos comunicó que la última hora de la sesión se utilizaría en una fiesta en el auditorio de una pequeña niña de otro salón. Consideré esta una buena oportunidad para entablar una mayor relación de amistad con Angello.

Sin embargo, antes de ir a la fiesta debíamos realizar dos actividades en el salón. En primer lugar trajimos dibujos impresos de un personaje de una película para niños con el fin de motivarlos. Recorté en varios pedazos una hoja de papel crepé que le di a Angello para que haga bolitas. Ocurrió lo mismo que en las sesiones anteriores, Angello no quiso trabajar y se distraía fácilmente con los materiales del trabajo. Un tiempo después tuve que ayudarlo a concentrarse cogiéndolo de las manos y pegando junto a él las bolitas de papel en el dibujo.

A continuación llegó el momento de tomar la lonchera y Angello tampoco quiso comerla esta vez. Fue algo muy frustrante que me bajó un poco los ánimos pues había ido con mucha más energía el día de hoy que no tuvo efectos positivos en el trabajo. 

Finalmente llegó la hora de la fiesta y todo cambió. Cuando bajamos al auditorio y nos reunimos con todos los demás niños Angello cambió repentinamente. Salió conmigo contento a bailar y estuvo dando saltos de felicidad por todo el auditorio, nunca lo había visto tan contento. Me jalaba de los brazos y me perseguía. Esto me hizo sentir muy bien porque sentí que todo el esfuerzo que había hecho para atraer su atención estaba dando frutos por fin.

22.08.12 - Día 51

El día de hoy, miércoles 22 de agosto, no asistí a la sesión de CAS pues tuve una entrevista de admisión en la universidad.