viernes

Hora del Planeta - Día 57

El día 26 de abril del año 2011 participamos en una actividad internacional de consciencia sobre el medio ambiente llamada "La hora del planeta". Esta actividad es un evento internacional promocionado por el World Wide Fund for Nature (WWF) que consiste en apagar todas las luces y artefactos eléctricos por una hora para darle un respiro al planeta. 
Nos reunimos de noche en el colegio y cada uno llevó una vela. Entonces, encendimos todas las velas al mismo tiempo y formamos un gran "60" que simboliza los 60 minutos de tener todo apagado esa noche. 
Esta actividad me pareció muy importante porque tomamos consciencia de algo que nos parece poco importante pero es en realidad crucial. Me gustó poder participar y apoyar a esta causa de importancia global.

miércoles

Charla de los bomberos - Día 56

26.09.12

Hoy en la sesión de CAS tuvimos una charla en el colegio dada por un miembro de la brigada de bomberos voluntarios de San Isidro. Yo nunca estuve muy familiarizado con el cuerpo de bomberos, es más, ni siquiera sabía el teléfono de los bomberos en caso de emergencia. Sin embargo, esta charla me cambió toda la perspectiva.

En primer lugar nos explicó el expositor lo que hacen los bomberos diariamente. Descubrí que hacen mucho más que apagar incendios, también son rescatistas con amplios conocimientos en primeros auxilios, que fue principalmente lo que nos enseñaron en la charla.

El expositor nos explicó cómo dar primeros auxilios a una persona que lo necesite. Aprendí que no siempre es necesario intervenir, especialmente cuando ponemos en riesgo nuestra propia integridad física.

Esta charla reafirmó lo que fui ganando en CAS a través de los meses, el deseo de ayudar a los demás. Sentí que con acciones que pueden parecer insignificantes puedes cambiar el mundo de otra persona, y esto resume todas las experiencias vividas con los ancianos y con los niños. Me siento preparado ante cualquier acción que suceda en el futuro en la que pueda ayudar a prevenir un daño mayor.

19.09.12 - Día 55


Adiós

Hoy fue la despedida en el colegio Siempre Amanecer y fue una experiencia única y linda. Partimos temprano como de costumbre con muchas ganas de pasar un último día lindo con los chicos. Cuando estaba en el bus comencé a recordar todas las experiencias lindas que pasamos en el año con Cristopher y Angello, y me puse un poco triste porque esta sería la última vez pero al mismo tiempo contento de haber pasado tantos momentos extraordinarios.
Llegamos y nos dirigimos a los salones. En esta oportunidad, le pedimos a las profesoras del albergue que se formé un solo grupo con todos los niños así podíamos hacer una actividad más grande.
En primer lugar, llevamos recortes de cartón en forma de máscaras de super héroe y le dimos uno a cada niño. Angello me saludó efusivamente, algo poco común en él, y esto me hizo sentir muy contento. Me senté a su costado con muchas tiras de papel de colores, el cual él rasgó y luego pegó con mi ayuda en la máscara. Por momentos no me hacía caso y fue un poco frustrante, pero al final logramos hacerlo juntos. A Angello le gustó su mascará porque se lo ponía frecuentemente en los ojos y me sonreía, esto me subió aún más los ánimos para trabajar.

Luego, decidimos dejarles como recuerdo a todos los niños del salón un polo de nuestro colegio pintado con témperas por ellos mismos. Para esto, pusimos el polo en la mesa y lo rodeamos con unos envases de tempera abiertos. Me senté con Angello e intenté decirle que pinte el polo con sus dedos pero no me hizo caso. Sin embargo, cuando le hice un ejemplo de lo que tenía que hacer, comenzó a hacerlo. Me sentí orgulloso de esto pues además de lograr que trabaje me sentí como un ejemplo a seguir suyo y esto me gustó mucho. Finalmente pusimos la huella de su mano el polo y quedó muy bonito.



En esta foto estoy yo con mi compañera Cristell pintando con el pequeño Angello y la pequeña Sofía.



A continuación quisimos preparar una actividad un poco más dinámica donde podamos jugar con los niños. Para esto nos desplazamos al auditorio que está en el primer piso del albergue. Allí encontramos un gran número de objetos que podíamos utilizar para armas una pista de obstáculos. Luego, cada niño hizo el recorrido acompañado de su amigo mayor. A Angello le gustó mucho esto y me sentí feliz al verlo emocionado. Después de jugar un rato regresamos a los salones y fue el momento de despedirnos de los chicos.

Sabía que Angello es pequeño y probablemente no tomaría la idea de una “despedida” de manera correcta, por eso evité decirle en cualquier momento que ya no regresaría nunca más. Simplemente le dije que la pasé muy lindo con él todo este tiempo, le di un abrazo muy fuerte y le dije que me acordaré de él todos los días.

En general esta experiencia de CAS fue muy linda. Cada miércoles que pasaba en el colegio me hacía darme cuenta que las diferencias son lo que más nos une a todos. Entre todas las cosas que me enseñó CAS resaltó la tolerancia, la paciencia, la perseverancia y la empatía. En parte me siento triste porque se acabó pero estoy contento de haber tenido la oportunidad de conocer a esta gente maravillosa, tanto en el colegio Siempre Amanecer este año como en el albergue municipal María Aráoz el año pasado.

12.09.12 - Día 54

Hoy falté a las actividades de CAS pues me quedé en el colegio realizando una actividad musical extra-académica. Esta actividad era un festival de música organizado por la empresa Scotiabank, en el que participé con cuatro compañeros de mi salón. 
Este es un evento organizado no solo en nuestro colegio, sino en distintos colegios de Lima y es uno de los más importantes a nivel escolar nacional. Yo, junto a Diego, Luis, Jorge y Oscar estuvimos practicando desde hace ya dos semanas para tocar el día de hoy. A pesar de que es un concurso, nosotros lo vimos simplemente como una diversión y una buena experiencia. 
Aún así, participar en esta actividad incluyó tener que trabajar en colaboración con otras personas para poder crear una armonía afinada y estar todos al mismo ritmo. Además, emprendimos un nuevo desafío pues era algo que no habíamos hecho antes y no teníamos mucha experiencia en esto.
Me gustó la actividad del día de hoy pues aprendí que no todo es una competencia, ya que lo más importante es pasarla bien y divertirse.

05.09.12 - Día 53

Desesperación


El trabajo de hoy en el colegio Siempre Amanecer constaba en pegar papeles de colores en la silueta de una persona, en la cual, los papeles de color marrón representarían su pelo y sus zapatos; los de color celeste representarían su pantalón; y los de color naranja su polo.

Era un trabajo sencillo y los niños que lo intentaron lo pudieron hacer bien, pero cuando le llegó el turno a Angello, no quiso pararse de su sitio pues quería comer su lonchera. Lamentablemente no era la hora de hacer eso y le tuvimos que decir que no. Entonces Angello se desesperó y empezó a gritar y correr por todo el salón hasta que la miss lo llevó afuera y se quedó con el un buen rato mientras terminábamos la actividad.

Luego los niños comieron la lonchera pero Angello se quedó todo el tiempo con la miss. Yo me quedé apoyando a mis compañeros con otros niños.

29.08.12 - Día 52

Un final feliz


Hoy volví al colegio después de haber estado ausente una semana por motivos personales. Como mi último encuentro con Angello resultó frustrante y desmotivador, decidí ir esta ocasión con el doble de entusiasmo y ganas de trabajar, con el fin de contagiárselas a mi niño para poder hacer un buen trabajo juntos. 

Al llegar al colegio Siempre Amanecer, la profesora encargada del salón nos comunicó que la última hora de la sesión se utilizaría en una fiesta en el auditorio de una pequeña niña de otro salón. Consideré esta una buena oportunidad para entablar una mayor relación de amistad con Angello.

Sin embargo, antes de ir a la fiesta debíamos realizar dos actividades en el salón. En primer lugar trajimos dibujos impresos de un personaje de una película para niños con el fin de motivarlos. Recorté en varios pedazos una hoja de papel crepé que le di a Angello para que haga bolitas. Ocurrió lo mismo que en las sesiones anteriores, Angello no quiso trabajar y se distraía fácilmente con los materiales del trabajo. Un tiempo después tuve que ayudarlo a concentrarse cogiéndolo de las manos y pegando junto a él las bolitas de papel en el dibujo.

A continuación llegó el momento de tomar la lonchera y Angello tampoco quiso comerla esta vez. Fue algo muy frustrante que me bajó un poco los ánimos pues había ido con mucha más energía el día de hoy que no tuvo efectos positivos en el trabajo. 

Finalmente llegó la hora de la fiesta y todo cambió. Cuando bajamos al auditorio y nos reunimos con todos los demás niños Angello cambió repentinamente. Salió conmigo contento a bailar y estuvo dando saltos de felicidad por todo el auditorio, nunca lo había visto tan contento. Me jalaba de los brazos y me perseguía. Esto me hizo sentir muy bien porque sentí que todo el esfuerzo que había hecho para atraer su atención estaba dando frutos por fin.

22.08.12 - Día 51

El día de hoy, miércoles 22 de agosto, no asistí a la sesión de CAS pues tuve una entrevista de admisión en la universidad.

15.08.12 - Día 50

Un día no muy bueno

El día de hoy en el colegio Siempre Amanecer no fue muy bueno para mí.
En primer lugar, regresamos al colegio después de dos semanas de vacaciones y otras dos semanas de vacaciones. Es decir, no habíamos visto a los chicos por casi un mes, lo cual puede haber sido la causa del distanciamiento que tuve hoy con Angello.

El día de hoy constó de cuatro partes: en la primera los niños buscarían figuras geométricas dentro de gel y las pegarían en una hoja, en la segunda parte los niños harían bolitas de papel crepé rosa y lo pegarían en la silueta de un chancho, la tercera parte sería tomar la lonchera y la cuarta parte sería armar rompecabezas. Otro aspecto importante de hoy fue que solo asistieron tres niños al salón, lo cual nos aseguró poder tener un mayor contacto con los niños presentes pues pudimos estar pendientes de ellos.

En la primera actividad del día Angello no pudo pegar las figuras en la hoja solo. Se quedaba tocando el gel en el que se encontraban las figuras. Intenté enseñarle a través del ejemplo como la sesión pasada pero no me hizo ningún caso. Probablemente como estuve ausente muchas semanas se resintió.
La segunda actividad fue aún más difícil que la primera porque Angello no quería pegar las bolitas en el dibujo y aunque le indiqué cómo y le cogí de las manos como me enseño la profesora no logré ningún éxito. 
Al momento de comer la lonchera, a Angello no le gustaba lo que le habían mandado sus padres y no quiso comer.
Cuando intentamos armar unos rompecabezas muy simples, Angello estuvo desconcentrado todo el tiempo. Llegó un momento en el que se desesperó y comenzó a gritar.

El día en general fue muy frustrante y a pesar de mis esfuerzos no logré ningún resultado positivo. Necesito encontrar algún otro método que me pueda ayudar al trabajar con Angello. 

11.07.12 - Día 49

Máscaras


Hoy fue una nueva sesión en el colegio Siempre Amanecer. Para el día de hoy propusimos llevar máscaras del Capitán América, un súper héroe conocido, recortadas en cartulina para que los niños puedan decorar y pintar. Además, llevamos palitos de madera para que los niños puedan coger las máscaras.

Angello se resistió a trabajar al inicio y necesitó que este junto a él orientándolo y guiándolo. Fuimos la última pareja en terminar ya que Angello cogía los papeles que debía pegar y se pasa largos periodos de tiempo mirándolos sin hacer caso a lo que le decía. Fue frustrante porque me esforzaba al máximo pero no recibía los resultados esperados. Sin embargo cuando logró finalmente completar la máscara le gustó mucho y empezó a caminar con está puesta y sonriendo. Esto me hizo olvidar los problemas del inicio y me hizo apreciar sus virtudes en lugar de sus defectos.

04.07.12 - Día 48


Un nuevo desafío

El día de hoy enfrenté un desafío totalmente inesperado que cambió mi experiencia en CAS. Cristopher, el niño con quien venía trabajando desde inicios del proyecto y con quien ya me había encariñado, fue trasladado al turno de la mañana en el colegio. Como consecuencia de esto tendría que empezar a trabajar con otro niño. Se me asignó a Angello, un niño un poco más pequeño con un mejor comportamiento. A pesar que me puso un poco triste ya no trabajar con Cristopher, asumí esto como un desafío nuevo.

Lo que hicimos el día de hoy fue armar maracas caseras en base a botellas de plástico, papel y piedras pequeñas. Llenamos las botellas con pequeñas piedritas y luego las adornamos pegando bolitas de papel crepé en el exterior de la botella. Esta actividad sería muy importante porque es lo primero que hago junto a Angello y esto puede definir cómo nos irá en el futuro.

A pesar de que se comporte de forma más tranquila que Cristopher, Angello presentaba mayores problemas de concentración pues nunca hacía lo que se le indicaba. Se notaba que tenía un mayor grado de autismo. 

Angello no pudo trabajar solo y necesitó de mi ayuda. Sin embargo, cuando sentía que por fin me estaba haciendo caso y trabajaba, se distraía con cualquier cosa y perdíamos ese momento. Fue un poco frustrante pues no llegamos a terminar el trabajo cuando todos los demás chicos ya terminaron.

Esta experiencia me puso una nueva meta, lograr que Angello me prestara atención. Sé que esto será muy complicado pero estoy seguro de que con esfuerzo puedo lograrlo.

martes

27.06.12 - Día 47

¡Día de pinturas con Cristopher!


Hoy en el colegio Siempre Amanecer tuvimos una actividad muy bonita que me ayudó a acercarme más a mi niño. Para la sesión de hoy nos propusimos pintar dibujos con témperas utilizando únicamente las manos. Por las experiencias previas que he tenido con Cristopher me imaginé que podría ser un poco difícil trabajar con él, y así fue efectivamente.

Al inicio de la sesión Cristopher se resistía a trabajar y solo quería salir del salón, me costó un poco mantenerlo en su sitio. Le intenté enseñar cómo pintar pero no me prestaba ningún tipo de atención y se quedaba viendo la pizarra del aula donda habían unas letras pegadas. Fue un poco frustrante porque sentía que todos mis esfuerzos eran en vano.

Después de unos minutos Cristopher regresó a su sitio y aunque yo haya estado frustrado por el poco avance que lograba decidí intentarlo una vez más con él. Le mostré como se hacía y luego me senté detrás suyo y le cogí ambas manos para ayudarlo a trabajar. Curiosamente así logramos avanzar y pintar todo el dibujo. Compartimos un momento de felicidad.

Finalmente lo acompañé a tomar su lonchera. Al inicio no quiso pero cuando vio a todos los demás comer se emocionó y empezó a comer solo. Se despidió de mí mirándome a los ojos, lo cual me emocionó porque fue algo que no me esperaba.

Sentí que esta experiencia me ayudó a aceptar que las cosas no siempre van a ser sencillas y que por más que algo nos cueste, si somos perseverantes y decididos con el objetivo, lo podremos lograr. Esta experiencia hizo que descubra nuevas habilidades en mí mismo.


domingo

20.06.12 - Día 46

Formando sus nombres

Hoy llegamos tarde al colegio Siempre Amanecer porque el bus se averió en el camino, así que tuvimos un tiempo reducido para hacer todas las actividades programadas.

Lo que planeamos para el día de hoy fue una actividad divertida. Recortamos en corospún las letras de los nombres de todos los chicos del salón, y planeamos juntarlas y llenarlas de espuma de afeitar, para que busquen entre esta las letras que componen su nombre, y formarlo en una hoja separada. Esto sería bueno para su desarrollo pues tocarían diferentes texturas.

Todo salió muy bien, Cristopher sacaba las letras fácilmente y cada vez que cogía una gritaba la letra que era. Las fue poniendo una a una en la hoja que le di, y le ayudé a formar su nombre, cuando terminamos él grito "¡Cristopher!". Me sentí muy contento porque me sonrío al terminar.

Como las veces pasadas, después de esto, le acompañé mientras tomaba su lonchera. Siempre le mandan una mazamorra de trigo, según me dijo la asistenta, y galletitas. La pasamos bien y se despidió de mí con un abrazo, algo que no había podido lograr antes.

13.06.12 - Día 45

Actuación del día del padre

Hoy no pude asistir a la sesión de CAS pues me eligieron para ser presentador en la ceremonia del día del padre en mi colegio y tuve que quedarme a ensayar.

06.06.12 - Día 44

Día de Marcelino Champagnat

Hoy no se realizó la sesión de CAS pues es el día del colegio y no hubieron clases.

30.05.12 - Día 43

Cambio inesperado

Hoy ocurrió un cambio inesperado en el colegio Siempre Amanecer, pues al llegar, nos dimos cuenta que se había cambiado el orden de los salones. Nuestro anterior salón estaba conformado por los niños Cristopher, Matías, Rafaela, Sofía, Rodrigo y otro Matías. Ahora el salón estaba conformado por Cristopher, Matías, Rodrigo, Gabriel y Angelo. El cambio de orden nos causó algunos problemas al inicio porque no lo teníamos previsto y teníamos todos los materiales para el plan anterior. Pudimos actuar rápido y dividir los materiales entre los dos nuevos grupos que se crearon.

El trabajo de hoy consistió en hacer lo que planeamos la semana pero no pudimos por la fiesta infantil, armar collares con fideos crudos ya pintados. Como casi todos los trabajos con Cristopher, fue difícil al inicio porque él se enfocaba en pisar los fideos y botarlos de la mesa. Pero luego le cogí las dos manos y le guié a hacerlo. Logró meter algunos fideos en el pabilo y luego él pudo hacerlo solo, sin que yo lo ayude. Esto me dio una gran satisfacción pues aprendió nuevas habilidades gracias a mi ayuda.

Luego de armar el collar, se lo amarré en el cuelo y bajamos al patio a jugar. Lo perseguí por todo el patio mientras el corría e intentaba meterse a los salones, nos divertimos mucho y me sonrío varias veces. Finalmente subimos al salón y lo acompañé mientras tomaba su lonchera, luego terminó la sesión.

23.05.12 - Día 42

¡FIESTA!

Hoy fuimos al colegio Siempre Amanecer después de dos semanas por haber estado de vacaciones. Llevamos fideos crudos, temperas y pabilo para armar collares con los niños, sin embargo, al llegar la profesora Amelia nos avisó que el día de hoy se iba a realizar una fiesta infantil por el cumpleaños de uno de los niños.

Fui al salón a recoger a Cristopher y bajamos juntos al auditorio, que estaba ambientado para una fiesta de cumpleaños. Mientras todo se organizaba, debíamos mantener a nuestros niños sentados en la silla, pero esto fue difícil con Cristopher, él no se quería quedar sentado y se movía de lado a lado. Después de que el cumpleañero finalmente entró, procedimos a bailar con todos los pequeños. Esto no le gustó mucho a Cristopher al inició pero luego nos juntamos con su hermano e hicimos una ronda, con esto sí logré que sonría.

Era hora de la piñata. Cristopher la golpeó unas tres veces sin que se rompa, y cuando finalmente se rompió, no se acercó a recoger ninguno de los premios. Vi en el piso un yo-yo con luces, y me acordé del enorme interés que tiene Cristopher por los objetos brillantes y las luces así que lo cogí.

Al subir a los salones se lo mostré y quedó totalmente asombrado por este, estuvo jugando con sus luces un rato hasta que me fui. Me sentí contento porque estoy empezando a entender mejor sus gustos.

16.05.12 - Día 41

Hoy no asistimos a CAS pues estamos de vacaciones escolares.

09.05.12 - Día 40

Hogar transitorio San Luis

¡Hoy ha sido un día muy divertido! El colegio Siempre Amanecer está de vacaciones y por eso acompañamos al otro grupo de CAS a realizar sus proyectos en el hogar transitorio San Luis. En el largo camino hacia las instalaciones de este hogar tenía expectativas muy altas pues quería conocer como se realizaba el trabajo en este otro grupo y sería una buena oportunidad para probar mis habilidades con otros niños.

Cuando llegamos los niños aún no salían de clases, esto nos dio tiempo para ir avanzando otras cosas. Mis compañeros del otro grupo nos contaron que los pequeños iban a hacer una carta por el día de la madre. Así que nosotros estuvimos encargados de cortar un bloque de tecnopor en muchos cuadraditos de igual tamaño para que los puedan utilizar para hacer la carta.

Luego, empezamos a poner platos y vasos en las mesas que habían en el hogar ya que según nos informaban nuestros compañeros, la rutina era siempre empezar con el almuerzo. Mientras lo hacíamos comenzaron a llegar los niños. Primero llego un grupo de niñas vestidas de rosa y luego todos los demás niños. Les servimos rollitos de canela a cada uno.

Me senté en una mesa junto a una niñita que me cayó muy bien, se llamaba María Isabel y tenía una sonrisa muy tierna que me hacía sonreír a mi también. Cuando terminó el almuerzo todos los niños se fueron a jugar, uno de ellos, que se llamaba Ander, me tomó de la mano y me pidió que lo lleve a los juegos. Estuvimos corriendo, saltando y jugando mucho rato. Como soy de los más grandes de mi grupo, todos los niños me buscaban para que los cargue y puedan tocar las ramas de un árbol. Me divertí muchísimo el día de hoy. Como eran niños que vivían ahí y tenían una gran carencia de afecto por parte de sus padres, necesitaban mucho de alguien que esté con ellos haciéndoles jugar para que se sientan bien. Cuando me fui nos despedimos con un fuerte abrazo.


02.05.12 - Día 39

Ayudando a los demás

La visita de hoy al colegio Siempre Amanecer fue muy distinta para mí, porque Cristopher faltó a clases. Yo estaba muy emocionado por las cosas que haríamos hoy. Sin embargo, me dediqué a ayudar a mis compañeros con sus respectivos niños en las actividades planeadas.

Principalmente las actividades de hoy se realizaron en el campo de recreo, pues era un día bonito y soleado y quisimos disfrutarlo al aire libre. Llevamos del colegio unos aros de hula hula y varias pelotas de tela. La actividad consistía en que los niños vayan corriendo con la pelota hasta donde estaba el aro y la lancen para encestar, simulando el deporte del baloncesto. Como Cristopher faltó, yo me encargué de ayudar a ordenar a los niños y de sostener el aro para que los niños, guiados por su respectivo compañero, encesten. Fue una actividad muy divertida aunque al inicio nos costó un poco que los niños entiendas las indicaciones, tuvimos que hacer una previa demostración.

Luego, aprovechamos los recursos con los que contábamos para hacer distintos tipos de juegos. Por ejemplo, cogí los aros, uno cerca del otro, simulando la forma de un túnel, para que los niños puedan pasar gateando por ahí. Resultó divertido tanto para los niños como para nosotros.

Finalmente nos quedamos en el patio jugando con las pelotas de tela y los aros hasta que se terminó la sesión. Aunque Cristopher no haya asistido, me divertí mucho con los otros niños y los pude conocer un poco más.

25.04.12 - Día 38

Revisiones

Como estaba programado en el cronograma de actividades de CAS, el día de hoy nos tocó quedarnos en el colegio para las entrevistas respectivas con los asesores. Esta vez fue diferente a los años pasados ya que se nos entregó una hoja de papel con distintos criterios de evaluación y números para marcar. Ahora seríamos nosotros mismos los que nos evaluáramos.

Hacer esto me permitió reflexionar sobre como me había ido estos meses. El contacto directo que tuve con mi niño fue solamente de dos sesiones, así que resultó un poco difícil evaluarme pues no tenía muchas referencias. Sin embargo, consideré que había hecho un buen trabajo ya que siempre presté atención en todas las charlas que nos dieron, y aunque haya resultado complicado trabajar directamente con Cristopher, hice mi mayor esfuerzo y eso me dio la satisfacción de haber dado lo mejor de mí.

Por este motivo me puse un puntaje de 17, al charlar con el asesor, el estuvo de acuerdo y me subío 1 punto. Esto me hizo sentir bien porque me dio a entender que estaba contento con mi trabajo.

miércoles

18.04.12 - Día 37

El primer día con Cristopher

Hoy es la primera jornada completa que vamos a pasar con nuestro niño. Estaba muy emocionado camino al colegio porque era mi oportunidad de comenzar bien con Cristopher porque me parece que la primera impresión es sumamente importante cuando conoces a alguien. 

Estuvimos un rato en el auditorio organizando las actividades para el día. Tuvimos un problema de planeación generado por la desorganización de los grupos, pues las actividades planeadas en un inicio eran sobre los grupos originales que habíamos formado, pero como Amelia nos ubicó en otros grupos, surgió una desorganización que nos retrasó un poco, pero pudimos improvisar de buena manera.

Lo que yo y el grupo de los niños menores planeamos cumplir hoy fue:

En primer lugar hacer actividades en el salón, llevamos temperas y hojas con dibujos para que los niños puedan meter su dedo en la tempera y pintar los dibujos así.

Luego, en un segundo momento, bajaríamos al patio, en donde podríamos jugar el juego de las "chapadas", "encantados" y "mar y tierra".

Cuando quisimos poner en práctica esto, subimos al salón y nos dimos con la sorpresa que era la hora de refrigerio de los niños, así que tuvimos que acompañarlos mientras terminaban su comida. Cristopher terminó de comer muy rápido y guardó todo en su lonchera. 

Algo que me llamó mucho la atención fue que durante todo el tiempo que estuve allí, a Cristopher le llamaba muchísimo la atención todos los objetos brillantes de la sala. Mi compañero llevaba un reloj en la muñeca, y Cristopher se lo sacó y empezó a jugar con este por un largo rato como si fuera la creación más maravillosa de mundo. Esto demostró que puede crear todo un mundo en su cerebro a base de pequeñas cosas.

Luego empezamos a pintar, resultó un poco difícil, pues Cristopher, al tener un funcionamiento bajo, no le gusta seguir indicaciones y se paraba de su silla cada cinco minutos e intentaba irse corriendo. Lo logró en un momento y tuve que perseguirlo por la institución, hasta que una profesora lo agarró y me explicó que tenía que llevarlo al baño un segundo. Cuando salió, era hora de bajar al patio. Aquí no pudimos realizar ninguna de las actividades planteadas pues los niños fueron sumamente difíciles de controlar y simplemente jugamos con ellos en los toboganes y pequeños castillos.

Cristopher en el patio de juegos estaba muy pegado a otro niño, Fabrizio, quien luego descubrí que era su hermano, que también padecía de TEA. Se divertían mucho juntos pero eran muy escurridizos y corrían por todo el patio. Tuve que estar persiguiéndolo controlando de que no se golpee ni se caiga. 

Finalmente me tuve que ir y me despedí de Cristopher con un abrazo, esperando que me recuerde para la próxima visita.

14.04.12 - Día 36

DÍA DE ACCIÓN

Hoy ha sido uno de los días más divertidos que he vivido pues tuvimos la experiencia del día de acción, con el objetivo de enfrentar nuevos desafíos y vivir una experiencia diferente.

Partimos temprano hacía la Primera Brigada de Fuerzas Especiales en chorrillos, el corazón del ejército peruano. 

Cuando bajamos del bus tuvimos que formar rápidamente en filas pues apareció el Gral. Zapata, quien sería nuestro instructor ese día. Nos enseñó lo básico que debíamos hacer como "comandos". Aprendimos a pararnos en posición de firmes, en descanso, como marcar el paso, marchar a paso ligero y de cuando en cuando nos hacía hacer ranas a quienes no seguían indicaciones.

Nuestra sección haciendo ranas.

Luego, comenzamos a correr por la pista del recinto militar, dirigiéndonos al museo de la operación militar "Chavín de Huántar". Mientras corríamos debíamos ir cantando, asimilando a lo que hacen los militares. El fin del canto era ir desfogándose y soltando energía para perder la tensión y amenizar de alguna forma la marcha.

Cuando llegamos al museo-réplica, se presentó otro teniente, el encargado de ese museo y que también participó en la operación militar Chavín de Huántar del 22 de abril del año 1997. Se nos explicó toda la operación con la ayuda de maquetas, fotos, y réplicas. Pudimos aprender que fue una operación de rescate de rehenes sumamente exitosa y pudo haber sido considerada perfecta. Además, marcó el fin de uno de los grupos terroristas más importantes del Perú, el Movimiento Revolucionario Túpac Amaru. 



También nos mostraron un video sobre el terrorismo en el Perú. Esta charla y explicación me pareció muy útil pues el programa de Diploma del Bachillerato Internacional se enfoca principalmente en la historia universal y deja de lado la historia nacional, así que esta experiencia fue muy útil para conocer sobre nuestro pasado y valorarlo más.

Después de esto, seguimos nuestro recorrido corriendo hasta entrar a la escuela de paracaidistas, donde realizaríamos el llamado "Salto de Confianza", el cual consistía en lanzarnos desde una torre de práctica de paracaidismo de cinco pisos de altura, sujetados por arneses que evitarían nuestra caída, con el fin de enfrentarnos a nuevas experiencias y hacer algo que no habíamos hecho jamás. Esta era la temida torre:


Nos pusimos los chalecos y arneses y escuchamos las indicaciones de los expertos. Me tocó estar en el primer grupo de atrevidos que saltarían. Al estar en el borde de la torre y ver hacía abajo, el miedo que me sucumbió fue terrible, sin embargo, me armé de valor y me lancé al vacío confiando en que los arneses me protegerían de una caída, y obviamente, así fue. 

Ese soy yo en el salto

Luego de que todos saltaron, la experiencia nos pareció increíble y queríamos repetirla, pero el tiempo no estaba a nuestro favor, teníamos que partir. Regresamos al bus en nuestra formación militar luego de haber pasado una cansada pero divertida mañana. 

Esta experiencia de acción nos ayudó a tomar decisiones, pues teníamos que elegir si saltar de la torre o no; a enfrentar nuevos desafíos que no podemos encarar todos los días, y por último a tener confianza.


11.04.12 - Día 35

¡Hola Cristopher!

Finalmente, el día tan ansiado llegó, hoy íbamos a conocer al niño con quien trabajaremos todo este año.

A diferencia de lo que habíamos pensado nosotros acerca de los grupos de "niños pequeños y niños grandes", Amelia iba a ser quien nos ubicaría en grupos de acuerdo al niño que nos tocase. Yo esperaba con ansias que me tocara un niño pequeño.

Los nombres se empezaron a llamar y seguía sin escuchar el mío, hasta que finalmente mencionó: "Alvaro Aguirre con Cristopher Loza, 4 años". Estaba muy emocionado, no sabía exactamente el por qué, sin embargo, oír el nombre del pequeño me producía alegría, ya tenía muchísimas ganas de conocerlo.

Salimos al patio todos a esperar que bajen los chiquitines de su recreo para poder ubicar al nuestro y empezar el proceso de interacción. Finalmente sonó el timbre y bajaron corriendo varios niños que se dispersaron en el mar de juegos. Obviamente no sabía cual era Cristopher pues no tenían ninguna etiqueta con su nombre y no lo había visto antes. Amelia vino donde yo estaba y apuntó a un pequeño niño de polo gris que corría de un lado a otro por la resbaladera. Era él.

Fui corriendo a su encuentro y le dije "¡Hola Cristopher!" y él me respondió con lo que menos me imaginaba: "¡Hola Cristopher!", aquí encontré el primer signo del TEA, repetición de lo que escucha como medio de lenguaje. Rápidamente se dio cuenta de su error y se rió un ratito, luego, salió disparado corriendo y lo empecé a seguir. 

Mientras todos los demás niños eran tranquilos y calmados, Cristopher era todo lo opuesto. Por alguna extraña razón quería entrar al auditorio y al final se las arregló para entrar, Amelia me dio permiso para tenerlo ahí un rato. Cristopher paseaba por toda la sala y se sentaba en todas las sillas hasta que Amelia lo hizo mantenerse quieto. Parece que me tocó el más activo y problemático.

Finalmente, acompañé a Cristopher a su salón y me despedí de él. Me vio perdidamente pero logré que me diga "chau".

04.04.12 - Día 34

El día de la observación

Hoy nos volvimos a dirigir al colegio Siempre Amanecer, listos para una nueva jornada. Esperábamos que sea el último día de charla pues estábamos llenos de ganas de poder interactuar con los niños. 

Llegamos temprano al colegio y esperamos un rato en la sala a que llegue Amelia. Cuando llegó, seguimos la rutina de la mañana al tener un momento rápido de reflexión y oración. Luego, nos dirigimos a la sala-auditorio de siempre, sin embargo, esta visita rompería un poco la rutina.

La tarde se dividió en dos momentos: El primer momento fue el de una especie de repaso de todo lo que habíamos aprendido sobre el autismo hasta ese momento. Comentamos acerca de las dificultades que tenían que vivir las personas con TEA. Todo este resumen que hicimos me hizo sentir poco agradecido de las cosas que tengo, pues he nacido con una capacidad totalmente funcional y sin mayores problemas de desarrollo, sin embargo, estos pequeños e inocentes niños no solamente sufren de discapacidades mentales, sino también de la discriminación de personales que no reconocen el TEA. Es decir, un niño con autismo que no haya sido reconocido, en otras palabras, que no se le preste atención a esta condición especial y se le haga vivir bajo los parámetros de una persona cualquiera, puede generarle fuertes abusos en su contra. Si es que el niño asistiese a una escuela regular, sus compañeros de clase podrían burlarse de él pues tiene muchos problemas de aprendizaje y no tiene el diagnóstico de "autista". Muchas veces no valoramos las cosas que tenemos porque no imaginamos una vida sin estas.

El segundo momento de la tarde fue el de la observación. Amelia nos dio la oportunidad de salir en pequeños grupos a la hora del recreo de los chicos para observar su comportamiento y poder ver toda la teoría que habíamos aprendido en práctica.

Cuando me toco salir al patio y vi a aproximadamente 7 u 8 niños corriendo por el patio, pude comprobar lo que se nos había enseñado. Cada niño corría y jugaba por su cuenta, ninguno establecía una relación con otro, es decir, todos los juegos eran de a uno, pues establecer reglas y un comportamiento adecuado para un juego de a dos les resulta muy complicado. Habían niños que estaban haciendo un ejercicio de caminar en línea recta; si lo intentaban solos les resultaba imposible, necesitaban de una persona que esté ahí cogiéndola de ambos brazos para guiarlo. Nos limitamos solamente a observar mas no a interactuar directamente con ellos.

Luego de esto, para finalizar la jornada, regresamos a la sala y compartimos cada uno lo que habíamos visto. Muchos estuvieron de acuerdo con mi idea pues fue muy notorio. 

28.03.12 - Día 33

La charla informativa continúa


Tal como se nos había dicho, el proceso de preparación para poder trabajar con los pequeños no sería cosa fácil ni de juego. Hoy, la cuarta sesión de CAS, tuvimos otra charla larga e informativa.

Fue una rutina similar a la de la semana pasada. Salimos temprano del colegio y al llegar al colegio pasamos a la sala de auditorio donde habíamos estado la clase pasada. Apareció Amelia y antes de comenzar hicimos una pequeña reflexión y una oración para ponernos en presencia del Señor.

La charla de hoy estuvo plenamente basada en evaluar las deficiencias que caracterizan a un niño autista y aprender qué hacer y qué no hacer. También se nos mostró un power point y unas presentaciones audiovisuales para estar seguros de qué esperar de las futuras interacciones. Amelia nos advirtió que era posible que el niño que nos toque ni siquiera nos vea ni nos preste la más mínima muestra de atención pues tenía muchas carencias de relaciones sociales.

Se nos explicó además que debíamos estar pendientes del niño cada segundo, porque eran capaces de irse corriendo en el menor descuido y causar un escándalo.

Básicamente de eso trató la charla del día de hoy, categorizamos las características de un niño con TEA en los grupos de "relaciones sociales, lenguaje y comportamiento". Cada día el reto se veía más difícil, sin embargo, sentía que con todos estos nuevos conocimientos que estábamos adquiriendo, estaríamos preparados.

Terminó el día y retornamos al colegio, hasta este punto no habíamos podido tener ningún tipo de interacción con los niños.

martes

21.03.12 - Día 32

Al colegio por primera vez

Hoy, miércoles 21 de marzo, tercera sesión de CAS, asistimos por primera vez al colegio Siempre Amanecer. Salimos muy temprano de nuestro colegio con muchas ansias de poder empezar a trabajar con los chiquitines. Después de unos veinte minutos en el bus, llegamos al corazón de Miraflores, donde se encuentran las instalaciones de Siempre Amanecer. Por fuera se veía como una casa común y corriente de la zona, sin embargo, cuando entramos por la puerta principal pudimos empezar a conocer la magia de este lugar.

Pasamos a una sala junto a la recepción donde esperamos un momento a que nos den las indicaciones respectivas. Llegó una señora y se presentó. Nos dijo que su nombre era Amelia, y era la psicóloga del colegio; ella sería la encargada de darnos las charlas de información previas a la interacción con los niños.

Nos dirigimos entonces a una sala cerrada, una especie de auditorio. Para llegar aquí cruzamos casi todo el colegio. Pude observar que se dividía en dos corredores principales con varios salones en cada uno de estos, luego había una escalera que llevaba al patio de juegos, con resbaladeras, pasamanos y otros juegos para niños, y ahí al lado estaba la sala.

En la sala todos nos presentamos y dimos un motivo de por qué escogimos este proyecto. Yo expliqué que era un reto nuevo que me propuse a afrontar y estaba decidido a no darme por vencido aunque las condiciones puedan ser adversas.

Luego, la psicóloga nos mostró una presentación de power point donde explicaba qué era el autismo. Entre muchas cosas, afecta la socialización, la comunicación, la imaginación, la planificación y la reciprocidad emocional, creando en los niños conductas inusuales. Además, los niños que padecen del TEA, son incapaces de establecer relaciones sociales normales y tienden a "vivir en su propio mundo".

El tiempo pasó volando y era hora de irnos. Todo lo aprendido el día de hoy me convenció de que esta experiencia sería un reto de verdad y nos iba a costar bastante a todos pues es nuestro primer acercamiento al TEA.
Nos entregaron una tarjetita de la institución con el lema "Sigamos las huellas de la esperanza. Derrotemos al espectro autismo."

14.03.12 - Día 31

Empezamos a planear

Hoy tuvimos nuestro segundo día de CAS. Nos reunimos en un salón todos los que habíamos escogido el proyecto en el colegio Siempre Amanecer. Para esto, cada uno tenía la tarea de buscar información sobre el autismo entre la semana para estar preparados para empezar a planear los proyectos. 

Dentro del salón, nuestro asesor Gregorio nos explicó que generalmente en el colegio la división de los niños es de: un grupo de niños pequeños (entre los 4, 5, 6 y 7 años) y un grupo de niños grandes (entre los 9 y 11 años). Gregorio nos dio la libertad de escoger a cual de estos dos grupos pertenecer. Esta decisión fue mucho más difícil que la de la semana pasada, sin embargo, me basé en los mismos parámetros. Quería un reto, algo difícil y complicado, para poder poner mis habilidades al máximo, entonces elegí estar con los niños menores, pues supuse que los mayores, al haber tenido una mayor trascendencia en el colegio, tendrían un nivel de funcionamiento más alto.

Parece que todos mis demás compañeros siguieron mi misma idea pues en el grupo de los niños pequeños habían muchas más personas que en el grupo de los niños grandes, entonces, para ser democráticos, realizamos un sorteo para ver quienes debían pasar al otro grupo con el fin de tener la misma cantidad de personas en cada grupo. Estuve nervioso al momento del sorteo pues quería quedarme con mi decisión, y para mi suerte, pude permanecer en este grupo.

Gregorio nos explicó en qué consistirían los primeros días de CAS. La psicóloga del colegio nos daría unas charlas para estar preparados para la interacción con los niños con TEA, y recién después de unas tres o cuatro sesiones podríamos interactuar directamente con ellos.

La actividad principal que realizamos este día fue reunirnos en los grupos generados (de niños grandes y pequeños) y plantear posibles proyectos a realizar cuando podamos interactuar con los niños. Nuestras ideas fueron las siguientes:

_Pintar con los dedos.
_Crear muñecos de plastilina.
_Hacer alguna dinámica o juegos al aire libre.
_Manualidades.

Esperamos ir la próxima sesión a sugerirle estas actividades a la psicóloga a ver qué nos dice. Aquí terminó la sesión del día de hoy.

07.03.12 - Día 30

El inicio de una nueva aventura

Hoy, miércoles 7 de marzo del 2012 fue nuestro primer día de Creatividad, Acción y Servicio en nuestro segundo año del Programa del Diploma del Bachillerato Internacional. La nueva coordinadora de CAS, la profesora Victoria Arce, nos reunió a todos los alumnos en la Sala de Usos Múltiples del colegio para darnos las indicaciones del trabajo de este año.

En la pequeña caminata hacia la Sala de Usos Múltiples, sentí mucha emoción pues mi experiencia de CAS del año pasado había resultado sumamente gratificante. Conocí a mucha gente increíble que marcaría de alguna forma mi vida, aprendiendo que las personas mayores tienen cosas magníficas que pueden ofrecernos. Toda esta alegría que sentía de recordar las bonitas visitas al albergue María Rosario Aráoz el año pasado me motivaron mucho más para el trabajo de este año, pues sabía que podía llegar a ser también una experiencia invaluable que me dibujaría una sonrisa en la cara en el futuro.

Cuando llegamos al SUM, la profesora Victoria nos presentó a los dos profesores que serían los asesores de los proyectos de CAS este año, el profesor Samuel Román, y el profesor Gregorio Segovia. Antes de explicarnos en que consistía cada uno de los proyectos, realizamos una dinámica llamada "Muralla, pistola y liebre" para soltarnos un poco y tener una mejor disposición hacia el trabajo.

Se nos presentaron los dos proyectos, el primero era en el colegio de niños con trastorno espectro autista (TEA), Siempre Amanecer; y el segundo es en el hogar transitorio San Luis. El primer proyecto consistía principalmente en tratar directamente con niños con TEA y realizar actividades para ayudar a mejorar su desarrollo social, cognitivo y motriz. El segundo proyecto presentaba a niños que había sido abandonados por sus familias y vivían en el hogar transitorio San Luis, en este proyecto deberíamos jugar con los niños además de ayudarlos con sus tareas. Se nos dio la posibilidad de escoger el proyecto al que perteneceríamos.

Aunque pensé que sería un momento de muchas dudas, mi decisión fue muy clara y rápida, quería trabajar con los niños con autismo en el colegio Siempre Amanecer. ¿Por qué? Porque era un reto. Sabía muy poco del espectro autista en ese momento, pero esto no era un impedimento, al contrario, atacaba mi espíritu indagador de querer aprender más y poder ayudar a personas con algún tipo de discapacidad. Sabía que sería mucho más difícil que el otro proyecto, pero era un reto que me propuse y quería enfrentar. Entonces, después de esta pequeña reflexión, fui a donde estaba la ficha de inscripciones y debajo del título que decía "Colegio Siempre Amanecer", escribí con mucha seguridad: Alvaro Aguirre.

Así terminó el primer día y me fui a mi casa con el objetivo de empezar a investigar sobre el autismo.