martes

¡Feliz Cumpleaños! - Día 6

12.04.11

Hoy llegamos con muchos ánimos al albergue para celebrar el cumpleaños número 101 de la señora María Ester.

Llevamos galletas, gaseosa, bocaditos y una bonita torta para compartir con todos los residentes. Los reunimos a todos e hicimos una muy bonita celebración junto a ellos y pudimos ver que la cumpleañera la pasó divertido. Hicimos una fila para saludarla y darle un fuerte abrazo de cumpleaños.

Repartimos la torta y bocaditos que por cierto fueron un éxito y se acabaron de inmediato. Luego nos dedicamos a jugar el tiempo restante, Diego Merino y yo fuimos a jugar póker con el Sr. Eslava y fue aquí donde se nos mencionó el proyecto de la radio. Nos comprometimos entonces a llevar la información necesaria para abastecerles en la próxima visita.

¡UNO! - Día 5

5.04.11

Nos dirigimos una vez más al albergue pero ahora llevamos juegos nuevos para compartir.

En esta ocasión saludé a la señora Laura al entrar y luego estuve en una mesa con las señoras Juliana, América, Carlota y el señor Óscar.

Primero estuvimos jugando un juego que me enseñaron las señoras y luego yo les enseñé a jugar UNO y les gustó muchos, nos divertimos. Pasamos toda la visita jugando, conversando, conociéndonos y riendo.

Esta vez el tiempo SÍ pasó volando y me despedí de mis nuevos amigos. Indirectamente me dieron sugerencias, como hacer un bingo con grandes premios, que realizaremos en unas semanas.


Conversación de vida - Día 4

29.03.11

En esta ocasión pudimos utilizar el comedor del albergue, un lugar mucho más amplio y fresco.

Toda esta visita la pasé conversando con la señora Laura, con quien establecí una amistad. Me contó toda su vida, sus primeros años en Ica y luego la vida con su padrastro y su, ahora difunto, esposo. Me contó también sus aficiones, sus pasatiempos, su afición al keke de vainilla.

La señora Laura vivió una vida dura y me quito el sombrero ante ella por haberse podido mantener en pie y seguir con ánimos.

Luego hicimos un pequeño compartir en donde todos disfrutamos un keke, justo el postresito favorito de Laura, que les gustó mucho a todos los ancianos. Pusimos música clásica durante la visita y la pasamos muy bonito en general.

Reflexionando sobre esta visita, descubrí que ayudar a alguien puede ser muy entretenido y pude sentirme útil para las personas a mi alrededor. De esta forma también conocí mejor la realidad donde vivo.

Primer acercamiento real - Día 3

22.03.11

Llegamos al albergue y nos dirigimos a una pequeña sala de juegos. Los ancianos entraron y ahí pudimos tener un primer acercamiento directo e ir conociéndonos entre nosotros.

Mi día se dividió en dos momentos, primero, junto a Antonella Calle y Adrián Vargas, nos pusimos a conversar con la Sra. Miguelina, de unos 83 años, quien a pesar de estar ciega desde su juventud y tener algunas dificultades para hablar, pudimos entretenernos con sus historias, nos contó que nació en Ecuador y luego vivió en Lima. Le encantaba la historia y nos contó historias desde el Nazismo alemán hasta historias de los incas. Lamentablemente tuvimos que lidiar con su depresión emotiva, cada vez que tocábamos un tema que le resultaba triste, rompía en lágrimas.

Luego de una buena conversación me dirigí al cuarto contiguo donde pasé una media hora armando rompecabezas con los ancianos que estaban allí.

El tiempo se pasó volando y finalmente regresamos al colegio con ganas de organizarnos para hacerlo mejor cada vez. En el bus de regreso estuvimos conversando entre todos, formando grupos para traer más cosas y organizándonos para las siguiente visitas.

Primera vista al albergue - Día 2

15.03.11

Partimos puntualmente al albergue, llegamos y nos dimos con la sorpresa que otro colegio, el Liceo Naval, también estaba allí. H
ubo una confusión que luego nos explicó la directora del albergue. En esta primera impresión vi que el albergue era grande, bastante espacio abierto y fue construido por la municipalidad, el alcalde Castañeda Lossio.

Pasamos la mayor parte del día esperando en el bus y afuera a que se organizaran los coordinadores de CAS de nuestro colegio y del otro. Luego, la directora discutió junto a nosotros el proyecto de creatividad que podríamos desarrollar. La idea de recolectar historias de los ancianos y publicarlas tuvo buena repercusión ent
re todos.

Finalizando el día, dimos una vuelta por el albergue familiarizá
ndonos con el lugar. Conversamos un rato con un anciano que nos contó que él a diario trabajaba en el taller haciendo canastas de materiales como mimbre y paja, y luego las vendía.

Al retirarnos los ancianos nos preguntaron felices e ilusionados cuando regresaríamos, ahí fue donde empecé a sentir lo humano que iba a ser la realización del proyecto.

Nuestro asesor Samuel Román tomando asistencia



El grupo destinado al servicio en el albergue María Rosario Aráoz.




Organización principal - Día 1

8.03.11

Por fin tuve la primera reunión de CAS, había escuchado mucho de esto, era el corazón de bachillerato, ni si quiera había empezado y ya me sentía predispuesto y animado para hacer lo mejor posible.

Nos hicieron sentarnos a todos los de 4to IBO en el API de quinto y el profesor Pedro Schmidt nos empezó a explicar esencialmente qué era CAS, en qué consistía, sus objetivos y nos mostró ambos grandes proyectos a realizar este año, el del los ancianos en el albergue María Rosario Aráoz y el de la ciudad de los niños.

En un principio quería que me tocase con los niños pero me tocó en el grupo del albergue, lo asumí con buena disposición pues lo importante era ayudar a quienes lo necesitan. Entonces, mi primera obra de CAS sería con adultos mayores de la tercera y cuarta edad. Nuestro asesor sería el profesor Samuel Román, nos explicó un poco el proyecto y luego dimos sugerencias para los proyectos de acción y creatividad.

Yo sugerí crear un espacio virtual de "cuéntame tu historia" en donde los ancianos pueden relatarnos los momentos más felices de su vida y les tomamos una foto a cada uno, luego recopilaríamos esta información y la colgaríamos en dicho espacio virtual. La idea fue aparentemente bien acogida por el grupo.

El timbre sonó, y de esta forma terminó el primer día de CAS.