29.03.11
En esta ocasión pudimos utilizar el comedor del albergue, un lugar mucho más amplio y fresco.
Toda esta visita la pasé conversando con la señora Laura, con quien establecí una amistad. Me contó toda su vida, sus primeros años en Ica y luego la vida con su padrastro y su, ahora difunto, esposo. Me contó también sus aficiones, sus pasatiempos, su afición al keke de vainilla.
La señora Laura vivió una vida dura y me quito el sombrero ante ella por haberse podido mantener en pie y seguir con ánimos.
Luego hicimos un pequeño compartir en donde todos disfrutamos un keke, justo el postresito favorito de Laura, que les gustó mucho a todos los ancianos. Pusimos música clásica durante la visita y la pasamos muy bonito en general.
Reflexionando sobre esta visita, descubrí que ayudar a alguien puede ser muy entretenido y pude sentirme útil para las personas a mi alrededor. De esta forma también conocí mejor la realidad donde vivo.
Reflexionando sobre esta visita, descubrí que ayudar a alguien puede ser muy entretenido y pude sentirme útil para las personas a mi alrededor. De esta forma también conocí mejor la realidad donde vivo.

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