lunes

4.10.11 - Día 24

Hoy partimos al albergue a tiempo y pasamos un día bonito. En primer lugar, nos separamos en dos grupos, uno que se encargaría del nuevo proyecto del biohuerto con el señor Eslava, que era el anciano residente encargado de supervisar y apoyar a los chicos con el desarrollo de la implantación de nuevas facilidades en el biohuerto que estaba muy deteriorado. El otro grupo, que fue en el que me tocó, éramos los encargados de mantener el programa de acompañamiento jugando con los ancianos.

En un primer momento luego de la división, me senté junto a las señoras América y Yolanda y armamos varios rompecabezas muchos. Estuve además con una señora que no me pudo decir su nombre pues tenía muchas dificultades para hablar, y pasamos un largo rato armando rompecabezas muy simples que le resultaron difíciles pues según me contó otra señora, ella tiene muchos problemas de razonar pues la avanzada edad le ha caído mal. Sin embargo, pudimos completar unos tres o cuatro rompecabezas exitosamente y me sentí satisfecho con el trabajo realizado pues en mi opinión la ayudé a superar una fuerte dificultad y sobrepasar un obstáculo para lograr un objetivo.

Luego de esto, me senté en una mesa con el señor Jaime y un señor que no había visto nunca en el albergue, me dijo que se llamaba Manuel. Estuvimos jugando póker con mis compañeros Diego Molina y Adrián Silva y me sorprendió que el señor Manuel no haya querido jugar, por más que lo invitamos, se limitó solamente a vernos jugar. Cuando terminamos de jugar, fui a ver como iba mi amiga de los rompecabezas y le di uno más para que arme. Lo hizo muy rápidamente y me fui así contento a casa.

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